martes, 4 de agosto de 2009

Eliminatorias 1998: la era del afianzamiento

El Piojo metió sus dos primeros goles en la Selección mayor.

Pongámonos en perspectiva. Estamos en abril de 1996. El Piojo todavía es jugador de Racing y viene de brillar en el Preolímpico de Mar del Plata con la Selección Sub 23. La mayor, en tanto, comienza su camino en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Francia 1998. Eliminatorias, eterno susto argentino: afuera con Perú en las del '70, agónica clasificación para el '86, repechaje contra Australia rumbo al Mundial '94... Se repetía una frase continuamente: "Las Eliminatorias son más difíciles que el Mundial".
Con Brasil clasificado por haber sido campeón del mundo, los nueve restantes seleccionados de Sudamérica se disputarían cuatro cupos para el Mundial: todos contra todos, a dos ruedas, 18 fechas hasta ver la luz o la oscuridad absoluta.
Para el debut contra Bolivia (1ª fecha, abril 1996) en Buenos Aires, Daniel Passarella convocó a Claudio López, aunque lo envió derechito al banco de suplentes. Claro: con Ariel Ortega de enganche, y Claudio Caniggia y Gabriel Batistuta como delanteros, había poco lugar. Aun así, el Piojo jugó los últimos tres minutos en reemplazo de Batistuta. Argentina ganó 3-1.
Los tropiezos comenzaron en Quito (2ª fecha, junio 1996). Con el mismo esquema de ataque, la famosa tarde en que Passarella dijo "la pelota no dobla", el Piojo entró por un volante, Hugo Morales, a 14 minutos del final y no pudo evitar la derrota 0-2 contra Ecuador. "López entró con la cosa totalmente decidida, pero igual se las arregló para tirar un par de centros”, escribió el diario Olé.
Las turbulencias continuaron en Lima (3ª fecha, julio 1996). Contra Perú jugaron Ortega, Caniggia y Abel Balbo, expulsado en el primer tiempo. Argentina soportó penando un 0-0 pobretón y el Piojo vio todo el partido desde el banco.
Luego de un receso en el que se disputaron los Juegos Olímpicos (la Selección obtuvo medalla de plata) y en el que López fue transferido al Valencia de España, hubo que recibir a Paraguay (4ª fecha, septiembre 1996). El ataque estuvo conformado por Ortega, Batistuta y, sorpresivamente, Guillermo Barros Schelotto. Fue un 1-1 con goles de tiro libre (anotados por Batistuta y Chilavert) que generó preocupación. "No jugamos a nada -tituló Olé-. Lo que quedó claro es que, si no está Balbo en el equipo, su reemplazante tiene que ser el Piojo. Porque tiene ganas, actitud y recursos para intentar algo distinto". Sí: el Piojo reemplazó a Guillermo a los 8' del segundo tiempo y se destacó. "Cuando López entró a la cancha, Argentina tuvo una variante en ataque. Es que el delantero del Valencia hizo lo que sabe: jugó por la izquierda, desbordó al que lo marcara y echó el centro", remarcó el periódico.

Artículo de Olé tras el 1-1 ante Paraguay.

En Venezuela (5ª fecha, octubre 1996) llegó el alivio para la Selección: un 5-2 contundente con Ortega y Batistuta como delanteros, y José Albornoz de enganche. López entró a los 42' del segundo tiempo. "¿Podría haber entrado un ratito antes el Piojo, no? -preguntó Olé-. Si tenemos en cuenta que estuvo en la cancha un solo minuto y eso le alcanzó para meter un centro que terminó en gol, ahí tenemos la respuesta”. La asistencia fue para el tanto del Pepe Albornoz, el del 5-2 definitivo.
En Buenos Aires, contra Chile (6ª fecha, diciembre 1996) fue el peor momento. Otro 1-1 insípido que complicaba la clasificación. "No hay modo de que la Selección deje de reproducir una monótona canción sin alma", pegaba Olé. Ni con Albornoz, Ortega y Batistuta de entrada, más Balbo, Gustavo López y Patricio Camps en el segundo tiempo, Argentina pudo resolver un partido que tenía que ganar. ¿El Piojo? Convocado, se vino desde España y ni siquiera fue al banco.
Luego de una jornada libre, la Selección visitó a Uruguay (8ª fecha, enero 1997) y en la previa Diego Simeone patentó una frase: "Vamos a jugar con el cuchillo entre los dientes". Cada partido era épico, memorable, cargado de tensión. Esta vez, Passarella apostó por Ortega y Batistuta arriba, con Néstor Gorosito de armador. Entró Hernán Crespo por Pipo (sí, Bati y Crespo jugaron 34 minutos juntos), pero el 0-0 fue inamovible. "Nos salvó Nacho González", aseguró Olé en referencia al genial partido del arquero de Racing. El Piojo estuvo entre los suplentes y no ingresó.
Las posiciones evidenciaban las complicaciones argentinas: Colombia 17; Paraguay 14; Argentina, Uruguay 10; Bolivia, Perú, Ecuador 9; Chile 8; Venezuela 1. Y había que visitar al puntero Colombia (9ª fecha, febrero de 1997). Passarella metió el volantazo: afuera Batistuta, afuera Balbo, adentro la base del sub 23. Y se la jugó con Ortega, el Piojo y Crespo, nomás. "La venganza -clamó Ole-. Argentina dio el golpe que le reclamábamos. Jugó con coraje, se desquitó de aquel 5 a 0 del '93 y les cortó un invicto de ocho años a los colombianos". ¿El gol? Un derechazo del Piojo, cuando empezaba el primer tiempo, que se le escurrió a Mondragón. Su primer grito en la Selección mayor. "Con sus corridas se las arregló para complicar seguido a los defensores colombianos"; "El delantero del Valencia corrió todo lo que le tiraron y no bajó los brazos nunca"; "El Piojo es un boy scout. Viene de Europa y a veces ni va al banco, pero no se queja nunca". Los medios lo elogiaban y el Piojo mantenía el perfil bajo: "Siempre que vine lo hice con la expectativa de que alguna vez me tocara jugar, de que me salieran las cosas bien. Sabía que si jugaba contra Colombia no iba a defraudar. No pensé en las salidas de Balbo y Bati, porque si lo pensaba iba a ser peor. Y por suerte se me dio, y metí el gol más importante de mi vida".

Para viajar a La Paz (10ª fecha, abril 1997), Passarella convocó a jugadores del fútbol argentino para adaptarlos a la altura. Entonces, el Piojo no fue citado por única vez en las Eliminatorias. La derrota 1-2, en la que sucedió el misterioso corte en la mejilla de Julio Cruz, volvió a complicar los números: Paraguay 20; Colombia 17; Bolivia, Ecuador, Argentina, Uruguay 13; Perú 10; Chile 9; Venezuela 1. Si las Eliminatorias terminaban en ese momento, Argentina se quedaba afuera del Mundial.
Volvió el Piojo, volvió Crespo y volvió la alegría contra Ecuador (11ª fecha, abril 1997). Argentina ganó 2-1 y López estuvo hecho un avión: a los 19 segundos ya había metido un zurdazo en el palo. "El Piojo las terminará mal, pero suma porque abre la cancha y obliga con sus piques laterales", escribió Olé. "López pareció un Fórmula 1: imparable para todo defensor que se le cruzara", publicó El Gráfico. También hubo buenas críticas para el conjunto: "Así vamos al Mundial. La Selección jugó bien y parece haber encontrado el equipo".
Contra Perú (12ª fecha, junio 1997) llegó el segundo triunfo consecutivo: 2-0, sin sufrimiento. "El Piojo va, va y va. Nunca se rinde -remarcó Olé, que lo calificó con 7 puntos-. Le puso el centro a Crespo en el 1 a 0 y participó en el del Cholo. En el segundo tiempo pegó una pelota en el palo y dio un pase-gol".

El Piojo asistió a Crespo en el 2-0 a Perú.

El bolero triste se convirtió en rock and roll furioso. Argentina fue a Paraguay (13ª fecha, julio 1997) y bajó a otro puntero: 2-1, con un esquema ofensivo que unió a Marcelo Gallardo, Juan Sebastián Verón, López y Crespo. "El Piojo resolvió muy bien en el jugadón del segundo gol: en vez de patear al arco, lo vio solo a Crespo, enganchó y se la tocó -explicó Olé-. Se perdió goles, pero lo importante es que exigió".

Festejo con Verón en el 2-1 contra Paraguay.

Aunque previamente olía a fiesta, el partido contra Venezuela (14ª fecha, septiembre de 1997) fue uno de los más tristes en la carrera del Piojo. Pese a que venía siendo clave en la remontada de la Selección, el público y la prensa no le perdonaron un mal partido y lo destrozaron. Fue abucheado al ser reemplazado y Olé lo calificó con 2 puntos. En la soledad de su departamento, horas después, Claudio lloró como lloran los hombres: en silencio. Y se prometió no bajar los brazos. Memorables las palabras de Juan Pablo Varsky en TN Deportivo, el día después, mientras calificaban a cada jugador: "Claudio López, 5. Cero en eficacia, precisión y justeza. Diez en solidaridad, sentido colectivo y valentía. El Piojo, aunque le salgan mal, las pide todas".

La tarde de los silbidos contra Venezuela.

Passarella también puso el pecho. "En el próximo partido juegan el Piojo y diez más", dijo. El próximo era ante Chile (16ª fecha, septiembre 1997), invicto como local. Partidazo de ida y vuelta, 1-1 hasta que, a cinco minutos del final, Ortega hizo una jugada hábil hasta el aplauso y el Piojo metió el cabezazo ganador: 2-1 y Argentina clasificada para el Mundial dos fechas antes del final de las Eliminatorias.

El abrazo con Passarella tras el gol a Chile.

Los últimos partidos terminaron confirmando a Argentina como líder de la zona, y el Piojo fue titular en ambos. Ante Uruguay (17ª fecha, octubre 1997) resultó un 0-0 frío que eliminó a los Celestes. Contra Colombia (18ª fecha, noviembre 1997) se jugó en la Bombonera, con el retorno de Batisuta y el debut de Juan Román Riquelme. Pese a que el 1-1 no modificó demasiado las posiciones y a que sólo jugó 56 minutos, Olé le clavó a López otro tremendo '2'.
Intensísimas Eliminatorias, en las que el Piojo arrancó como recambio y, cuando la Selección lo necesitó, apareció a lo grande, con goles y asistencias. Aun así, las críticas lo destrozaron en los partidos finales, cuando lo más difícil ya estaba hecho. Mucho bla bla y poco cerebro: las Eliminatorias, el viejo cuco argentino, terminaron siendo el escenario en el que la Selección de Passarella pisó con firmeza y dio todos los pasos necesarios para estar en Francia '98. El Piojo, claro, también estaría ahí.

Todos los partidos de Claudio López en las Eliminatorias del Mundial ’98
1) vs Bolivia 3-1 (Ortega 2, Batistuta). Jugó 3 minutos.
2) vs Ecuador 0-2. Jugó 14 minutos.
3) vs Paraguay 1-1 (Batistuta). Jugó 37 minutos. Puntaje Olé: 7.
4) vs Venezuela 5-2 (Ortega, Sorin, Simeone, H. Morales, Albornoz). Jugó 3 minutos.
5) vs Colombia 1-0 (C. López). Jugó 87 minutos. Puntaje Olé: 7.
6) vs Ecuador 2-1 (Ortega, Crespo). Jugó 75 minutos. Puntaje Olé: 6.
7) vs Perú 2-0 (Crespo, Simeone). Jugó todo el partido. Puntaje Olé: 7.
8) vs Paraguay 2-1 (Gallardo, Verón). Jugó todo el partido. Puntaje Olé: 5.
9) vs Venezuela 2-0 (Crespo, P. Paz). Jugó 76 minutos. Puntaje Olé: 2.
10) vs Chile 2-1 (Gallardo, C. López). Jugó todo el partido. Puntaje Olé: 5.
11) vs Uruguay 0-0. Jugó 73 minutos. Puntaje Olé: 5.
12) vs Colombia 1-1 (Cáceres). Jugó 56 minutos. Puntaje Olé: 2.

Promedio Olé de Claudio López: 5,11.
Argentina: 1ª, con 30 puntos.
Posiciones finales: Argentina 30; Paraguay 29; Colombia 28; Chile, Perú 25; Ecuador, Uruguay 21; Bolivia 17; Venezuela 3.